La hoja de olivo es un subproducto procedente bien de la poda de los árboles, bien de la separación de las hojas que inevitablemente se mezclan con la aceituna en la recogida del fruto. Las hojas de poda se separan del leño por procedimientos mecánicos. La separación nunca es completa, de modo que la hoja de poda contiene una proporción variable de leño (entre un 8 y un 25%). La hoja de limpia se obtiene en las almazaras y tiene un grado variable de contaminación por tierra (2-10%). Las hojas se secan generalmente al aire, de modo que las condiciones climatológicas durante este proceso constituyen otro factor de variación de su valor nutritivo. La producción potencial española se estima en unas 500.000 Tm por año.
El principal componente de la hoja de olivo es la fibra neutro detergente (45% como media) altamente lignificada (18% LAD). Una parte significativa de ésta (5-8%) corresponde a polifenoles, principalmente oleuropeína, que confieren un sabor amargo al producto y reducen la digestibilidad de su proteína. También se han relacionado con propiedades antioxidantes. Dado su bajo contenido en hemicelulosas y celulosa, las respuestas que se obtienen al tratamiento con NaOH o NH3 son pequeñas y poco significativas. La estructura física de la fibra se caracteriza por una proporción relativamente alta de partículas largas, similar a la de la paja granulada. Por esta razón tiene un valor adicional como aporte de fibra efectiva en dietas de rumiantes y conejos.
Las hojas secas de olivo contienen entre un 7 y un 11% de proteína. Una parte importante (40%) se encuentra ligada a la pared celular, lo que unido al alto contenido en polifenoles, resulta en una baja digestibilidad en todas las especies animales.
El contenido medio en cenizas es de un 7%, aunque puede sobrepasar el 10% en caso de contaminación con tierra. Esta puede detectarse mediante la determinación de las cenizas insolubles en ClH. La hoja se caracteriza por un bajo contenido en fósforo y sodio. En caso de utilización para ganado ovino, debe tenerse en cuenta su posible contaminación con cobre cuando los árboles han recibido tratamientos fitosanitarios contra el repilo. La hoja de olivo es utilizada con cierta frecuencia en mezclas con harina de alfalfa (alfalfa mezcla), así como en la alimentación de ganado extensivo (excepto ovino) y cabras de leche.
En el año 2015 se ha realizado una revisión de la ficha publicada en 2010, incorporando información analítica del SIA de la Universidad de Córdoba, así como datos procedentes de Bahloul et al. (2014), de la UPM y de DCOOP/NACOOP. Se ha incorporado también información sobre valor nutritivo y características de la degradación ruminal según la revisión de Molina-Alcaide et al. (2008), partiendo de una baja utilización digestiva de la proteína como consecuencia de su elevada proporción de nitrógeno ligado a fibra (Escalona et al., 1999), polifenoles y taninos (Molina-Alcaide et al., 2008). También se ha tenido en cuenta que una alta proporción de la LAD corresponde a cutina (CAD, Escalona et al., 1999).