Los programas de selección genética vegetal permiten obtener maíces hasta con un 22% de aceite. A nivel comercial se encuentran ya disponibles variedades que contienen entre un 80 y un 120% más de aceite. Estas variedades no son todavía comercializadas en España debido a la escasa producción actual.
Las nuevas variedades contienen más aceite debido a su mayor proporción de germen del grano a expensas del endospermo, y menos almidón (cuando la grasa aumenta en un 80%, el almidón disminuye aproximadamente en un 5%). Además, se observa que a mayor grasa se obtiene más proteína. Dado que la proteína del germen es de mayor calidad que la proteína del endospermo, las nuevas variedades contienen algo más de lisina y aminoácidos azufrados, que además, son ligeramente más disponible, al menos en aves. Sin embargo, al igual que ocurre con el maíz estándar, la variabilidad es alta, lo que debe ser tenido en cuenta en formulación.
Debido a su mayor contenido en aceite (3,3 vs 6,4%), el contenido energético de estas nuevas variedades es superior. Se estima que por cada punto adicional de grasa, el contenido en energía metabolizable para aves y porcino aumenta en aproximadamente 37 a 40 Kcal. Este valor es ligeramente inferior al que se obtiene en base a consideraciones teóricas (Energía bruta de 9.400 Kcal y 4.100 Kcal por kg de grasa o almidón con un coeficiente de digestibilidad del 90 y del 97%, respectivamente). Por ello, el contenido en EM de estas nuevas variedades es entre un 2 y un 4% superior al de las variedades tradicionales.
El maíz rico en aceite presenta un perfil en ácidos grasos diferente al del maíz estándar. El porcentaje en ácido oleico es superior, a expensas del porcentaje en ácido linolénico y sobre todo en linoleico. No obstante, dado su mayor contenido graso, el contenido en todos los ácidos grasos, incluido el linoleico, es superior. Esta característica resulta beneficiosa en el caso de monogástricos jóvenes y ponedoras pero puede afectar negativamente a la calidad de la canal en broilers y porcino cebo y perjudicar el funcionamiento del rumen. Dado su mayor contenido en aceite, las nuevas variedades en maíz contienen más vitamina E y su nivel de xantofilas es ligeramente superior (aproximadamente un 5%).
El maíz rico en aceite mejora el rendimiento del molino (entre un 5 y un 9%) y reduce la formación de polvo. Además, a igualdad de producción, mejor la calidad del gránulo en fórmulas isoenergéticas.
Desde un punto de vista comercial, el mayor problema de estas nuevas variedades es que precisan mantener su identidad a lo largo del todo proceso productivo y de distribución. Recolección, transporte y almacenaje en fábricas deben hacerse por separado, lo que complica y encarece notablemente la logística. Además, dado que no hay forma de diferenciar visualmente ambas variedades, se exige un control rápido a píe de fábrica a fin de separar ambos productos. Por tanto, estas variedades, que además son ligeramente menos productivas, requieren un precio de venta extra.